Una de las cosas que estoy aprendiendo con la maternidad, es a valorar el tiempo por su calidad y no por su cantidad. Los buenos momentos suelen ser breves, y el resto son normalitos, ó malos.
Yo estoy ENGANCHADA A ESOS BREVES Y BUENOS MOMENTOS. Como son cortitos los deseo aprovechar al máximo.
Con la bebé me doy cuenta de que un rato de mimos es muy agradable y eso, un rato. No dura más ni menos que lo que dura, pero mientras lo disfrutas el tiempo se para. Creo que me entendéis.
Lo mismo ocurre con mi chico.Nos vemos a diario pero poquito tiempo. Por eso, cada buen rato pasado, es uno más para anotar en mi agenda personal de buenos momentos.
Hoy Sábado, hoy que puedo,voy a dormir la siesta con él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario